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Su
origen románico puede descubrirse todavía hoy en su portada. Presenta
una estructura abocinada que se acentúa mediante dos arquivoltas de
medio punto de doble bocel apoyadas en una imposta.
Los
capiteles son de decoración vegetal excepto uno con talla de lazos.
Los fustes de las columnas son lisos con basas toscanas.
La arquivolta exterior, que cierra el conjunto, con forma de banda de
pequeños boceles con decoración de billetes en arista.
El tímpano centra
todo nuestro interés teniendo en cuenta el motivo representado: la X
de Xristus. A ambos lados de la X, figuras de niños sosteniendo
un libro o instrumentos.
Los
motivos de los canecillos son idénticos a los de Santa María de Cela.
La
Iglesia de Hío es importantísima por su famoso cruceiro, obra del maestro
Cerviño. El cruceiro, como señala Hipólito de San Bravo, es un poema
de teología escrito en piedra.
Es,
quizá, el cruceiro más importante de los que se conservan en Galicia,
la originalidad y grandeza de la obra es patente para el visitante.
Data de finales del siglo XIX (1872), la escultura es marcadamente barroca
por el aire teatral que le imprime a sus conjuntos el autor. |