Este sendero, desde el valle hasta las elevaciones montañosas nos
ofrecen desde distintos puntos amplias y pintorescas vistas. En la Esculca
tenemos un impresionante mirador de la ría de Vigo, Bayona, Islas Cíes,
Sierra de la Magdalena, Punta de Couso, ría de Pontevedra y Isla de Ons.
Desde la Paralaia del Valle de Moaña y el interior de la ría de Vigo. Y
subiendo la cumbre de Telleira dominaremos la geografía de casi todo el
municipio: Desde Marín hasta Udra el amplio valle de Cela con su
tradicional paisaje agrícola regada por varios ríos, la villa y puerto
de Bueu y la ensenada del mismo nombre, con hermosísimas playas de arenas
blancas y aguas transparentes junto con la panorámica de la ría de
Pontevedra con la isla de Tambo, Ons y Onza cara al mar abierto.
Pequeños núcleos de población intercalándose entre los cultivos en
minifundio.
Una de las primeras cosas que nos va a llamar la atención es la gran
cantidad de molinos de agua que nos encontramos. Destacamos dos molinos,
rehabilitados recientemente por el ayuntamiento de Bueu, uno en el
barranco del Canudo y otro en A Torre (Cela) es el conjunto de molinos en
ruinas a lo largo del río Frade.
Encontraremos tambien fuentes labaderos, embalses y canalización de
regadíos..
Entre
los caminos que seguimos algunos, los más vellos, presentan un enlosado
de piedra del ancho de un carro a veces flanqueado por muros de
mampostería.
A lo largo de este paseo veremos la iglesia de Santiago de Ermelo,
restos de un priorato que fue el primer asentamiento monacal de la
península del Morrazo, Santa María de Cela (s. XII), el ejemplo más
significativo del románico en el ayuntamiento, es la capilla barroca S.
Antonio de Padua (s. XVII).
Por
aquí podremos sorprender algunos ejemplares de ardilla, de erizo, conejos
y pájaros como el pato real, el cuco, pájaro carpintero.
En estos parajes la fauna es principalmente de reptiles, anfibios y
pájaros que encuentran aquí su refugio ideal.
Iglesia Románica de Sta. María de Cela, con influencias San Xoanistas,
fundada a finales del siglo XII (Lápidas).
Iglesia de Santiago de Ermelo, el primer asentamiento monacal del
Morrazo vinculado desde el siglo VI al priorato Benedictino de Ermelo,
restos del antiguo monasterio y algún muro de la casa parroquial.
Capilla de San Antonio de Padua barroco del siglo XVII adosada a la
solariega casa-graja del Placer con el cepillo de la Virgen del Portal en
su muro.
Cepillo dedicado a San Antonio en Meiro.
Una calzada romana en Brea (Meiro)
Aparecen cruces en las puertas de las casas, en los muros de piedra y
en los caminos.
Y también fuentes de manantial, labaderos tradicionales.
En la ruta encontraremos numerosos molinos, hoy en día en desuso, 37
la mayoría de ellos en el río de Frade, Canudo y Bispo, 20 de estos en
el canal del barranco del infierno y 19 en el río da Pena. El conjunto de
Trasouto es singular por la posición que tienen en batería. Hasta hace
poco el molino era parte importante en la organización económica y
social de las aldeas.
Los
cruceiros de piedra es la cruz monumental más enraizada en nuestra
tierra, parece ser que con la idea de cristianizar todos los lugares
paganos se pusieron por todas partes y en especial en las encrucijadas y
arcenes de los caminos y linderos; está compuesta de una larga columna
sobre una superficie escalonada.
El hórreo como elemento arquitectónico es vital en la vida rural
gallega. |